viernes, 29 de marzo de 2013

"Decíamos ayer"



Hace ahora un año que dejé de escribir en este blog. La verdad es que el tiempo ha pasado volando y parece que la última publicación "Libertad", la realicé hace pocos días. Esta no continuación, no se debe, desde luego, a falta de ganas, pérdida de ideas o ilusión, ni mucho menos, todo es mucho más simple, me ha faltado tiempo. El año 2012 ha sido un año muy duro, muy difícil, me atrevería a decir que para la gran mayoría de los españoles, y en mi caso, aunque gracias a Dios, no ha sido dramático, como tantos que se han producido (deshaucios, suicidios, grandes pérdidas...) sí que la situación nos ha quitado más de una vez el sueño. Por lo tanto, el poquito tiempo  que sacaba  para escribir lo he tenido que ocupar en otros menesteres, la verdad no tan agradables.

La crisis que estamos viviendo nos está apretando en tal medida que hay veces que parece terminaremos quedando sin resuello, pero cada vez tengo más claro que el ser humano tiene una enorme capacidad para sacar fuerzas cuando ya parece tenerlo todo perdido y vuelve a remontar. Quiero ser un poquito optimista y pensar que ya lo peor ha pasado y que aunque todavía falte tiempo para empezar a subir, al menos podamos mantenernos.

Y como hay que seguir y como signo de normalidad, me propongo continuar mi blog, porque a pesar de que me supone muchas veces un gran esfuerzo, también supone para mí una importante terapia personal de la que no quiero prescindir.

Independientemente de que alguna o algunas personas ajenas a mi familia (los míos, sí que leen mi blog) pueda leer mis escritos, que está claro que me gusta y anima a seguir, vuelvo a repetir que el motivo principal es mi propia satisfacción. Porque es realmente una gran terapia y una gran satisfacción escribir, sacar mis ideas, mis pensamientos, mis recuerdos y vivencias a la luz, fuera de ese complejo circuito cerrado que es mi cerebro. Es como si descargara y desahogara un disco duro, es como si de esa manera desclasificara montones y montones de sentimientos y emociones que están ahí ocupando un espacio que puede dar cabida a otras experiencias nuevas.

Llegó 2013 y... nació MAYA.

No hay comentarios:

Publicar un comentario