viernes, 8 de enero de 2010

Crónica de un ama de casa

Jueves 7 de Enero de 2010.

Me despierta el reloj a las 7´30 de la mañana. Me duele todo el cuerpo, estoy muy cansada y el sueño es tan pesado que no me deja abrir los ojos. Espero unos minutos y decido quedarme un ratito más a pesar de los propósitos de la noche anterior de saltar rápida de la cama por la cantidad de cosas que tengo que hacer.
Al fin lo conseguí. A las 8 salto de la cama a la ducha, algo inusual porque suelo ducharme de noche, pero el día anterior, día de Reyes, terminé tan cansada que decidí hacerlo por la mañana.
Se me echa la hora encima, salgo corriendo de casa a las 8´45 horas porque tengo que llevar a Emilito a la "guarde", el papá está resentido de la espalda y no puede hacerlo. Lo recojo en su casa, lloviendo a mares, no puedo coger el carrito y lo llevo en brazos. Llora cuando lo dejo, consecuencia de las largas vacaciones navideñas y yo me vengo tristona por dejarlo así.
Llego a casa pasadas las 9´30 h., corriendo, la casa está hecha una leonera, regalos de Reyes en el salón, cajas vacias, bolsas, juguetes de los niños que no se llevaron, periódicos esparcidos en la mesa. Tengo que quitar el árbol. El dormitorio con la ropa del día anterior ocupándolo todo, la cama sin hacer y libros amontonados en la mesilla.
No hay nada en el frigorífico, hemos terminado con todo, tendría que ir a comprar algo pero no me va a dar tiempo. No estoy inspirada para plantear la comida del día y encima no me cuadra nada. Tengo tanta saturación de alimentos, que nada me atrae. Opto por hacer unos calamares en salsa por ser el único alimento que no hemos comido en este "buffet" contínuo de las Navidades. Le pido a Antonio que los saque del congelador para que se vayan descongelando y me los mande.
Desayuno mientras recojo cacharros de la cocina para aligerar antes que mi madre se despierte pues hay que ducharla. Preparo el baño para ella, calentador en funcionamiento, toallas, ropa interior, vestido, chaleco. Ducha, lavado de cabeza, la crema en el cuerpo, los rulos en el pelo. Le preparo el desayuno, cambio las sábanas de la cama y limpio su habitación.
A las 12 h. empiezo con la comida, me maldigo por haberme decidido por los calamares, es algo complicado y entretenido de hacer. Recojo la ropa del tendedero chorreando, le ha caido toda la lluvia del mundo y empiezo a secar en la secadora. Corro y corro para quitar al menos algún "chisme" de la casa. Me llama Tania desde su colegio para preguntar por Emilio, ¿ha llorado en la "guarde"?. Me llama Jesi para que baje a su casa porque Iván se ha venido del trabajo y está vomitando, se encuentra muy mal. Bajo.
Subo a casa, vuelvo a correr y consigo a las tres de la tarde, tener la casa recogida y ordenada.
Almorzamos y como no he ido a comprar y no tengo nada para cenar, decido hacer una sopa. Me pongo manos a la obra porque por la noche no me va a dar tiempo. Termino en la cocina a las cinco. Me siento hasta las 5´30 y hasta cabeceo un sueñecito en el sofá.
Me arreglo, le pongo la merienda a la abuela y me voy a trabajar a la "frute". A las ocho me llama Jesi, Iván está peor, quedamos para ir al médico. A las ocho y media, llega Antonio y me voy corriendo a casa de Iván. Lo llevó en coche al ambulatorio. Es una gripe, puede ser incluso la "A" . Volvemos a las 9´45 h.
Corro otra vez para preparar la cena, gracias que la deje hecha. Terminamos de cenar a las 10´30 h. Hablo con Tania para ver como está el chico. Ayudo a mi madre a acostarse.
A las once me siento en el sofá, hay que anotar y preparar el dinero para la compra de Antonio en "Mercasevilla".
Enciendo el ordenador a las 11'30 h. me gusta todos los días ver el post de la "Nueva Jerga" y me rio bastante con él. Es genial.
Me vengo al salón y me digo ¿escribo algo?. Es muy tarde, estoy cansada y falta de ideas. Bueno, pensándolo bien... se me ocurre escribir el comienzo de la "rutina" del día a día de un ama de casa después de las ¿vacaciones? de Navidad.
Mañana quitaré el árbol y pasaré esta crónica al ordenador, hoy es ya muy tarde. Buenas noches.

3 comentarios:

  1. muy chuli mami...y es que el trabajo de las amas de casa está tan infravalorado...¿Qué sería del mundo y de los hombres sin ellas?

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  2. Todas las mamás son unas superwomen (o por lo menos las que yo conozco). Qué estrés por favó! Me ha gustado mucho, un beso!

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  3. Aunque parece muy fiero, no es tanto el león como se pinta. Todo trabajo tiene su "guasa", lo que p asa es que el de ama de casa es un poquito ingrato, a veces, no todas,es poco reconocido (preguntáselo a tu madre, que tambien lleva una buena). Gracias por tu cariño, Sara.

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