miércoles, 20 de enero de 2010

El ordenador y el maestro

Ya escribí sobre mi colegio y cómo una persona, mi maestra, supo inculcarme el afán por aprender, la curiosidad, la inquietud para superarme, pasando antes como es lógico por una buena formación, tanto intelectual como - más importante aún - humana.

No quisiera ser reiterativa, pero no puedo evitar subrayar que supo hacernos fácil lo difícil, que se sentaba a nuestro lado y repetía con nosotras las lecciones, estimulando así la memoria, que nos castigaba con doble tarea, cuando no llevábamos los deberes hechos. Ella nos explicaba las veces que hiciera falta, en la gran pizarra negra, la gramática y sus reglas ortográficas, la geografía dibujando cordilleras y ríos para hacernos comprender las cuencas fluviales, la geometría con sus triángulos, ángulos y cuadriláteros, que mayoritariamente odiábamos y la escalera para que entendierámos mejor el sistema métrico decimal. Los problemas de granjeros que venden vacas y compran cabras, que nos parecían tan difíciles y acabamos dominando, la tabla de multiplicar que aprendimos cantando y los ríos más importantes de España con su recorrido y afluentes... Ella jugaba con nosotras en el recreo y supo darnos sin dejar de lado la disciplina y el respeto, cariño, educación y formación.

Fue tan importante que nunca le he olvidado y marcó en gran medida mi personalidad.

Hoy cuando leo o escucho en la tele o en la radio, que la Junta dotará a cada niño, creo que de 5º y 6º de EGB, de un ordenador para su uso en clase, me parece maravilloso, porque pienso "!Dios mío! si en mis tiempo hubiéramos tenido algo así ¿qué se nos hubiera resistido?" Tener en tus manos un mundo abierto, con toda la información existente a tus pies, unido al factor humano del tutor, es un bombazo de incalculable valor.

Pero... sigo leyendo y se me empiezan a caer los palos del sombrajo, resulta que con el dinero presupuestado para la compra de los mísmos, se podrían pagar los sueldos anuales de 3.000 maestros y que en Andalucía hay un deficit de 19.000.

Bueno, esto ya no es lo mismo. No hay nada, nada que se pueda comparar a la labor humana, por mucha tecnología que tengamos. Un maestro, una maestra, son insustituibles y nuestros niños de hoy tienen el derecho a no quedarse ni un solo día sin ellos. Como es natural todo el mundo tiene derecho a enfermar o sufrir circunstancias que le hagan faltar a su trabajo, pero el protocolo de sustituciones debe ser tan eficaz que el alumno ni puede, ni debe pasar más de uno o dos días sin sustituto. No se deben escatimar medios de ningún tipo para ello, ni recurrir al "comodín" del profesor de apoyo, porque éste tiene que atender las necesidades de otros niños que lo necesitan.
Por todo ello, no hay que ser muy listo para comprender que para nada sirve un ordenador, si falta la presencia humana durante muchas horas lectivas del curso escolar por la no sustitución de bajas, unas porque se consideran menores, por ejemplo una semana y es mejor pensar que por una semana no pasa nada. Otras son largas, como por ejemplo una baja maternal y entonces se retrasa todo lo posible, racaneando días, remoloneando para pagar lo menos posible.
Tengo una hija maestra, afortunadamente trabajando, con una vocación por su trabajo, que me recuerda a la mía de hace ya 45 años. Disfruta con su trabajo, raro es el día que no viene contando cualquier anécdota simpática de alguno de "sus niños", la veo preparar sus clase con la mayor ilusión, sentarse frente al ordenador recabando datos, información, juegos, cuentos, canciones... para ellos, quitándole tiempo si es preciso a su propio hijo y familia y me hace pensar que la valía para enseñar , la dedicación, la humanidad y el cariño hacia los menores, no cambiaran nunca en un maestro/a vocacional ya fuera en mis tiempos, en los de ahora o en el futuro, lo que sí cambia son los medios y los actuales son fantásticos, pero no imprescidibles, el maestro sí lo es.
Tengo un hijo también maestro, es exactamente igual a su hermana, vocacional y será excepcional, cuando lo dejen trabajar. Ahora está en una bolsa de trabajo de la Junta, superabultada que no se mueve, porque al parecer con esto de la crisis, no hay dinero para pagarles.
De momento, un ordenador, le quita el sitio, el dinero no da para las dos cosas, así que puestos a elegir han optado por el ordenador que tiene más "caché" de cara a las próximas elecciones.
!Así nos va!

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