domingo, 24 de enero de 2010

La vida puede ser bella

La vida está hecha de pequeños retales, porque la vida no es tela de una sola pieza, hecha del mismo tejido, color y textura. La vida es como un péndulo, oscilando continuamente: arriba, abajo, abajo y arriba. Cuando está arriba, la vida es un retal del tejido más suave que pueda existir, de la seda más fina dibujada de maravillosos colores que llenan tu corazón de felicidad, tranquilidad, amor... Cuando el péndulo baja, el retal es una tela basta de ordinario y oscuro colorido que araña la piel y daña la visión.
Esa es la vida y así hay que aceptarla, sabiendo que nos vendrán momentos, vivencias, de muy diversa índole y por lo tanto hay que apechugar con los malos de la mejor manera posible y aún sabiendo que suena a tópico, disfrutar y apurar al máximo, el retal de seda que nos regala de vez en cuando.
Hoy ha sido uno de esos días de seda en el que la vida hace que te reconcilies con ella, porque te hace comprender que no es tan difícil conseguir esos momentos dulces que te llegan al alma, sin necesidad de derroches, gastos superfluos, fiestas o poder.
Basta con reunir a tu gente más querida en un salón adornado de globos, guirnaldas y banderitas de colores y sentarlos alrededor de una mesa sencilla, repleta de viandas aportadas entre todos: unas tortillas, un vino, unas gambas, un buen queso, una ensaladilla, unas salchichas..., nada del otro mundo, pero a la vez lo mejor del mundo. Sazónalo todo con una buena dosis de alegría, complicidad, cariño, admiración y vuelcálo todo en la principal protagonista y responsable de que estemos aquí y la felicidad está conseguida.
Nuestra madre, la abuela querida, cinco veces repetida, la bisabuela por doble partida, ha cumplido noventa años y todos, los diecisiete que componen ya su familia directa, hemos estado hoy aquí, queriéndola y arropándola.
Os aseguro que no hay dicha comparable a esas lágrimas de felicidad, de agradecimiento, de amor, que le he visto resbalar por sus mejillas, al vernos juntos sorprendiéndola con esta fiesta que no esperaba, cuando los más pequeñitos - Marco y Emilio - con los mayores le hemos cantado el cumpleaños feliz y cuando frente al televisor hemos visto el video hecho de los retales de seda de su larga vida.
La vida puede ser bella. Feliz cumpleños, mamá y que cumplas muchos más.

2 comentarios:

  1. Viene a colación una canción de Serrat, "De vez en cuando la vida"... Lee laletra y saboréala:
    "De vez en cuando la vida nos besa en la boca
    y a colores se despliega como un atlas.
    Nos pasea por las calles en volandas
    y nos sentimos en buenas manos.
    Se hace de nuestra medida, toma nuestro paso,
    y saca un conejo de la vieja chistera.
    Y uno es feliz como un niño cuando sale de la escuela.
    De vez en cuando la vida toma conmigo café
    y está tan bonita que da gusto verla.
    Se suelta el pelo y me invita a salir con ella a escena.
    De vez en cuando la vida se nos brinda en cueros y nos regala un sueño tan escurridizo
    que hay que andarlo de puntillas por no romper el hechizo.
    De vez en cuando la vida afina con el pincel,
    se nos eriza la piel y faltan palabras para saber lo que ofrece a los que saben usarla.
    De vez en cuando la vida nos gasta una broma
    y nos despertamos sin saber qué pasa, chupando un palo sentados sobre una calabaza."
    ¿Verdad que es ideal? Pues ayer fue un día en donde de vez cuando la vida afina con el pincel... UN besito

    ResponderEliminar
  2. Nunca había leido esta letra tan maravillosa a pesar de que la canción lahe escuchado muchas veces, pero nunca me he detenido a saborear lo que dice. Sí, ayer la vida afinó muy bien. Gracias, mi vida, te quiero.

    ResponderEliminar